Una resolución desafiante

Optimized-Family_Portrait“Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quien sirváis; si a los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del rio, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáispero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josue 24:15)

Se estaba poniendo el sol en la vida de Josué, y con una fuerte convicción de lo que significa servir a Dios, el patriarca arenga al pueblo y les plantea  la necesidad de una definición espiritual. Nuestras convicciones pueden ser influenciadas por experiencias pasadas o por el medio ambiente en que vivimos, la verdadera fe solo se sostiene por la experiencia intima con Dios.

Hay tradiciones que no deben conservarse; hay modelos que no son dignos de imitarse. Tenemos que cuidarnos de la presión social, se necesita tener una convicción solida para mantenerse en minoría y seguir creyendo. Servir a Dios aunque no sea la decisión mas popular es la mas acertada sin duda.

Estamos ante una resolución que envuelve nuestra familia. Bien valdría la pena volver a la era patriarcal, cuando el padre de familia determinaba el curso a seguir en materia moral y espiritual. La glorificación de la independencia de criterios ha desmembrado a la familia, y ya no podemos decir: “Yo y mi casa” hoy por hoy tenemos muchas casas y pocos hogares, familias fragmentadas y muy poca convivencia. ¿Hasta dónde podemos contar con la familia? Yo y mi casa serviremos a Jehová:

Es la resolución que da dirección a la vida moral y espiritual de la familia;

Es una declaración de resistencia a las tendencias del pasado o del presente,

Es una afirmación de actividad continua que no se reduce al pasado ni se confunde con el presente.

Es la definición de una relación y no de una religión; es un compromiso de lealtad a Dios y de compañerismo en el nucleo familiar.

Dios nos conceda como padres poder afirmar como Josué, no solo nosotros sino toda nuestra familia se compromete a servir al Señor en cumplimiento de la promesa : “Y serás salvo tú y tu casa”.

Pastor Rivera Tormos