Inicio Reflexiones Cristianas Una mancha en el alma de la nación

Una mancha en el alma de la nación

Tomado de www.ministros.org

inmigrantesLa Gracia de Dios en Cristo: Un regalo de Dios para todos

Tres Pasajes bíblicos de interés: 1Reyes 17:8-24.   2Reyes 5:1-19. Marcos    Lucas4:21-30.




Aunque no todas las veces presentamos el pecado colectivo o social como verdad ocurrente, esto no quiere decir que no sea existente. La separación con Dios no solo se manifiesta como algo personal sino también como fuerza o expresión colectiva. Las Escrituras bíblicas destacan como un rey es capaz de envolver a todo su reinado en una voluntad  de manifestaciones pecaminosas.  Uno de los ejemplos clásicos lo vemos cuando el rey Acab reino en Israel. El rey Acab, hizo lo malo delante de Dios y su pueblo le siguió. El Rey indujo al pueblo a la adoración al “dios Baal” (dios de la fertilización) <<1Reyes 16-28>>

El arzobispo de New York, Timothy Dolan,  escribió una carta al presidente de La Cámara de Representes John Boehner, en la que afirma que la Reforma Inmigratoria es cuestión de gran urgencia moral y que pide su aprobación este año. Continúa diciendo: “Mantener a esos seres humanos como trabajadores permanentes de segunda categoría que no puedan ejercer sus derechos o gozar de los frutos de su trabajo; constituye una mancha de la Nación”.

La inmigración es “un reto” que ha confundido a nuestro país durante años y, que ha tenido poca acción de parte de nuestros funcionarios electos a nivel federal. A la Cámara de Representantes le quedan unos cuantos días de año para que se tome acción.




Todo esto me hace recordar el pasaje bíblico de Jesús frente a escribas y fariseos donde Jesús destaca la importancia del forastero, extranjero en la vida de la nación cuando no se le da la oportunidad de servirle como seres humanos. << Lucas 4: 21-30>>

Les presento estos regalos preciosos que van a describir a “La Gracia de Dios, su gran regalo para todos. El primer pasaje de interés se trata del profeta Elías y la viuda de Sarepta. El segundo del profeta Eliseo y  Naamán, general del ejército del rey de Siria y el tercero de Jesús y el cumplimiento del mensaje de la profecía de Isaías.

Elías y la viuda de Sarepta- Elías era el profeta de Jehová Dios de Israel en los tiempos del rey Acab.  Este rey hizo lo malo delante de Dios y en este  tiempo, Dios envió una fuerte sequía por tres años porque el rey Acab, hizo lo malo delante de Dios.  Una viuda de la región del rey invasor sirio recibe un beneficio del profeta Elías. Sucedió que se había desatado una sequía y no había agua ni rocío en el arroyo de “Querir” frente al río Jordán donde el profeta se abastecía de agua y pan. El profeta fue guiado al poblado de Sarepta de Sidón  por “Palabra de Dios donde había una viuda que la iba sustentar. El profeta clamó y pidió y recibió el alimento para todos. (Agua, aceite y harina) No escaseó, porque creyó. Además el niño enfermó de muerte y Dios lo trajo a la vida. (Nota) Mientras esta viuda, extranjera de Sidón era protegida en Sarepta; otras viudas, y niños de Israel morían de hambruna a causa de la sequía. Es que cuando un pueblo se olvida de Su Dios y toma como primario otras cosas; la desolación se hace presente. En estos acontecimientos la llaman el Dios “ Baal” y en otros le llaman de otras maneras, pero hay uno para todos. El que es, llamadle “El Completamente Otro.” Su verdadero nombre es AMOR y su adverbio también es AMOR o solo dile: “EL AMOR DE LOS AMORES.”




Eliseo el profeta y Naaman,  general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor y lo tenía por alta estima pues por medio de él le había dado Jehová salvación a Siria. Era un hombre valeroso en extremo, pero era leproso. Y de Siria habían salido bandas armadas que habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán. Esta le dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él le sanaría de su lepra porque Naamán era leproso. Lo interesante de este incidente es que volvemos a ver a un extranjero enemigo de Israel que solicita al profeta Eliseo, profeta de Dios, para que obre a favor. El profeta Eliseo, venciendo los protocolos de los reyes procede a realizar su vocación. Eliseo dijo: Venga ahora a mí y sabrá que hay un profeta en Israel. Vino Naamán con sus caballos y carros y se detuvo a la puerta de la casa de Eliseo. Entonces Eliseo le envió a un mensajero, diciendo: “Ve y lávate siete veces en el Jordán y tu carne se restaurará y serás limpio. Y Naamán se fue enojado diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá el fuego y cuando en mi pie invocare el nombre de Jehová,  y alzara  su mano y tocara  mi lugar,  sanará la lepra. Abana y Farfar, río de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Y se volvió enojado. Mas sus criados le se acercaron y le hablaban diciéndole: Padre mío, si el profeta te mandara algunas grandes cosas, ¿No lo harías? ¿Cuántos diciéndote: Lávate y serás limpio? Entonces descendió y se Zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño y quedo limpió. Y se volvió al varón y le dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda esta tierra sino en Israel.

La ultima y tercera narración se desvela en el Evangelio de Lucas,  dicha propiamente por Jesús: Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra;

26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.

27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.

28 Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira;

29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. >>. Lucas 4:25-29.

Jesús fue echado fuera de la cuidad por narrar estos dos episodios que ciertamente apunta a los gentiles, emigrantes, latinoamericanos  cualquier entorno que no apunten a ser ciudadanos  del país. Las palabras de Jesús, atinaban al hondón de su interior y le revolcaban sus entrañas. Eran palabras que los hacían sentir como ciudadanos enanos, pigmeos sin ninguna apertura hacia los emigrantes, extranjeros que solo necesitan que le extiendas las manos para caminar juntos.

El Apóstol Pablo nos habla de un misterio revelado a los gentiles, hace más de veinte siglos  y que ha llegado al siglo veinte y uno. Él le llamó: “el misterio de la Gracia”.

“…para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios,

26 el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos,

27 a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, <Col.1:25-27>

Sin duda los judíos se sentían enanos, pigmeos espirituales con esta narración. Como ciudadanos pensaban que estaban peores que una viuda gentil. ¡Esto es intolerable! Estaban peor que un leproso terrorista. ¡Esto es intolerable! Dios pasa por alto nuestras viudas y leprosos y muestra su gracia a los paganos. El nos va a pasar por alto se no aceptamos a Jesús como Señor y Mesías.

La gracia, que Dios ofreció en Cristo Jesús es para todos. Solo le costó la vida al Hijo de Dios, Jesucristo. Dios pagó un cheque en blanco, debitó a nuestro favor, pagado por el precio de su muerte en Cruz, todas faltas, ofensas, separaciones que tuvimos con él.

<<“ Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

no por obras, para que nadie se gloríe.

10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. >>.Efesios 2: 8-10

Tomado de www.ministros.org




Artículo anterior¡Necesitamos paz!
Artículo siguienteLa Navidad: Fiesta del Espíritu