Sólo si quieres

Muchas veces nos escuchamos diciendo: «Mi ministerio». Ahora bien, si quieres que el ministerio en que sirves (diga “tu ministerio” aunque no es tuyo… sorry!) sea reconocido, y hacerte famoso con todo lo que haces con tus dones y talentos. Piensa… en serio… piensa:
¿En qué beneficia esto al Reino de Dios? ¿Cómo hace esto el nombre de Dios más conocido (Salmo 115:1)?
¿Ayuda a que hayan más discípulos de Cristo? ¿A que mi yo muera?
Si alguna de las respuestas a esas preguntas es NO.
Abandona eso: right now!
Porque: “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si al final pierde su alma? ¿De qué nos sirve ser reconocidos por los hombres y desconocidos por Dios?”
Y eso lo dijo Jesús…