Señor, cuánto amo yo tu palabra!

sábado 22 de febrero de 2014 – 09:04 a.m. 5752

Un recurso bíblico en Internet, el sitio BibleGateway, observó los hábitos de búsqueda de sus más de 8 millones de visitantes mensuales y descubrió que Juan 3:16 fue el versículo más buscado durante el 2010.

Creo que no sorprende a nadie que sea el número uno de la lista. Nos dice que Dios nos amó tanto que mandó a su Hijo para rescatarnos de nuestro pecado y darnos vida eterna. El versículo que ocupa el décimo lugar en la lista son las palabras de Jesús cuando les encarga a sus seguidores que difundan esa buena noticia: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…» (Mateo 28:19). También, entre los «diez mejores» están Jeremías 29:11 y Romanos 8:28, que hablan de los planes y los propósitos bondadosos de Dios para su pueblo.

Las Escrituras están llenas de verdades para investigar y compartir. En el Salmo 119, el capítulo más largo de la Biblia, el salmista comunicó sus pensamientos sobre la Palabra y su deseo de escudriñarla y de que el Señor le enseñara. Dijo: «¡Oh, cuánto amo yo tu ley!» (v. 97). Nuestra lectura bíblica de hoy nos muestra algunas de las razones por las que el salmista la amaba: Le da sabiduría y entendimiento, resguarda sus pies del mal y es dulce. Por eso, medita en ella «todo el día».

Sigamos dedicando tiempo para leer la Biblia. Cuanto más investiguemos la Palabra, más aumentará nuestro amor a ella y a su Autor.

Cuanto más leas la Biblia, más amarás a su Autor.

LEA: Salmo 119:97-104