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Se apagó la vida de Mandela, pero su legado seguirá vivo en la humanidad

Tomado de www.ministros.org

nelson-mandelaAnoche me enteré de la muerte de Mandela y aunque era de esperarse en cualquier momento, no dejó de llenarme de profunda tristeza. Mi tristeza se debe a que con su muerte se silencia la voz de uno de los hombres más grandes que ha tenido la humanidad. ¡Que descanse en paz, nuestro querido Mandela!

Mandela siempre tuvo presente la posibilidad de morir por su lucha por la libertad y derechos de su pueblo. Curiosamente en una ocasión dijo «Si tengo que morir, declaro para todos los que quieran saberlo, que iré al encuentro de mi destino como un hombre. Si tuviera el tiempo en mis manos haría lo mismo otra vez. Lo mismo que haría cualquier hombre que se atreva a llamarse a sí mismo un hombre.




»Estoy seguro de que si voy al cielo me dirán, ¿quién eres? Yo diré: Bueno, soy Madiba. ¿De Qunu? Yo diré: Sí. Entonces ellos me dirán: ¿Cómo pretendes entrar aquí con todos tus pecados? Me dirán: Márchate, por favor, llama a las puertas del infierno, puede que allí te acepten.

»La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré por toda la eternidad».

A este gran hombre lo sostenía un sueño: «la sabiduría colectiva de toda la humanidad en su conjunto». Su sueño iba de la mano con sus ideales que plasmó diciendo: «Mi ideal más querido es el de una sociedad libre y democrática en la que todos podamos vivir en armonía y con iguales posibilidades. Durante mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He batallado contra la dominación blanca y también contra la dominación negra. He albergado el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas convivan en armonía y en igualdad de oportunidades. Es un ideal que tengo la esperanza de alcanzar en vida. Pero, si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto morir».




Sus ideales fueron el motor que le permitieron transformar a su país a expensas de las grandes pruebas y sufrimientos que el mundo entero conoce. Permita Dios que su legado y su ejemplo sirvan de inspiración para tantos gobiernos que aún siguen oprimiendo a sus pueblos y para quienes aún no han comprendido que nadie tiene derecho a subyugar a los demás, mucho menos, por el color de su piel. ¡Todos somos iguales ante Dios!

Frases que nos deja Mandela.

1. La pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos. Y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia.

2. La acción de las masas tiene la capacidad de derrocar gobiernos.

3. El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar barreras raciales.

4. Necesitamos situar la erradicación de la pobreza en el primer lugar de las prioridades mundiales. Hemos de tener claro que todos compartimos una humanidad común y que nuestra diversidad en todo el mundo es la mayor fortaleza de nuestro futuro conjunto.

5. La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.

6. No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad, que la forma en la que trata a sus niños.

7. La educación es el gran motor del desarrollo personal. Es a través de la educación como la hija de un campesino puede convertirse en médico, el hijo de un minero puede convertirse en el jefe de la mina, o el hijo de trabajadores agrícolas puede llegar a ser presidente de una gran nación.

8. Un hombre no se convierte en un luchador por la libertad con la esperanza de ganar premios.

9. Tanto si cambias las sábanas como si suturas heridas, preparas la comida o dispensas medicamentos, está en tus manos ayudar a construir un servicio público digno de todos aquellos que dan sus vidas por el sueño de la democracia (1998).

10. Seré un ciudadano del mundo comprometido, mientras tenga fuerzas, con la tarea de conseguir una vida mejor para las personas en todas partes.

11. Derribar y destruir es muy fácil. Los héroes son aquellos que construyen y que trabajan por la paz.

12. Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo.




13. La mayor gloria en la vida no consiste en no caer, sino en levantarnos cada vez que caemos.

14. No hay nada como volver a un lugar que parece no haber cambiado para descubrir en qué cosas has cambiado tú mismo.

15. El arma más potente no es la violencia sino hablar con la gente.

16. La honradez, la sinceridad, la sencillez, la humildad, la generosidad sin esperar nada a cambio, la falta de vanidad, la buena disposición para ayudar al prójimo (cualidades muy al alcance de todo ser) son la base de la vida espiritual de una persona.

17. El perdón libera el alma, elimina el miedo. Por eso es una herramienta tan poderosa.

18. Si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con él, entonces se vuelve tu compañero.

19. Aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es quien no siente miedo, sino quien conquista ese miedo.

20. Después de escalar una gran colina uno se encuentra sólo con que hay muchas más colinas escalar

21. No me juzgues por mis éxitos, júzgame por las veces que me caí y volví a levantarme.

22. Nunca pienso en el tiempo que he perdido. Lo que yo hago es desarrollar un programa que ya está ahí, que está trazado para mí.

23. Lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de haber vivido. Son los cambios que hemos provocado en las vidas de los demás lo que determina el significado de la nuestra.

24. No olvides nunca que un santo es un pecador que persevera.

25. Una buena cabeza y un buen corazón son siempre una combinación formidable.

26. Si esperas las condiciones ideales, nunca se darán.

27. Una de las cosas más difíciles no es cambiar la sociedad sino cambiarse a uno mismo.

28. No dejemos nunca que las futuras generaciones nos digan que la indiferencia, el cinismo o el egoísmo nos hicieron fracasar en cumplir los ideales humanistas que condensa el Premio Nobel de la Paz.

29. Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión.

30. La maldad es algo que las circunstancias, el entorno o la educación inculcan o enseñan a los hombres; no es innata.

31. Cuando el agua ha empezado a hervir, apagar el fuego ya no sirve de nada.

32. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario.

33. En la historia de la Humanidad permanecerá para siempre una mancha imborrable que recordará que el crimen del apartheid realmente tuvo lugar.

34. Debemos hacer fracasar los intentos por dividir a nuestro pueblo en bandos étnicos, por convertir su rica variedad en un peligro con el que perforar nuestros corazones.

35. Nunca he considerado a un hombre como mi superior, ni en mi vida fuera, ni dentro de la cárcel.

36. Todos sabemos cuan tenazmente puede el racismo aferrarse a la mente y hasta qué punto puede infectar el alma humana. Allá donde se sostiene en disposiciones raciales en el orden social y material, esa terquedad puede multiplicarse por cien.

37. Nunca, nunca y nunca otra vez, debería ocurrir que esta tierra hermosa experimente la opresión de una persona por otra.

38. ¿Por qué en esta sala me enfrento a un magistrado blanco, soy acusado por un fiscal blanco y escoltado hasta el banquillo por un ordenanza blanco? ¿Puede alguien sugerir honesta y seriamente que en este tipo de ambiente la balanza de la justicia está equitativamente equilibrada?

39. Que todos nuestros esfuerzos demuestren que Martin Luther King tenía razón cuando dijo que la humanidad no puede continuar trágicamente atada en la noche sin estrellas del racismo y de la guerra.
Sobre la cautividad y la idea de libertad

40. No acostumbro a usar las palabras a la ligera. Si 27 años en prisión nos han enseñado algo, ha sido llegar a entender, desde el silencio de la soledad, hasta qué punto las palabras son preciosas y hasta qué punto el lenguaje verdadero tiene su impacto en la forma en que la gente vive y muere.

41. No hay camino fácil para la libertad en ningún lugar y muchos de nosotros tendremos que pasar por el valle de las sombras una y otra vez antes de llegar a la cima de la montaña de nuestros sueños.

42. Un hombre que le arrebata la libertad a otro es un prisionero del odio, está encerrado tras los barrotes del prejuicio y de la estrechez mental.

43. Ser libre no es sólo liberarse de las propias cadenas, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás.

44. La libertad es inútil si la gente no puede llenar de comida sus estómagos, si no puede tener refugio, si el analfabetismo y las enfermedades siguen persiguiéndoles.

45. Yo no nací con hambre de ser libre, yo nací libre, libre en cualquier sentido que yo pueda entender.

Tomado de www.ministros.org