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Que tu nueva fórmula de vida sea: No importando el resultado, la reacción debiera ser la misma

Formula de vida

Muchas veces estamos tan esperanzados en recibir algo bueno, que solo anhelamos que llegue el momento, aunque no queremos ni pensar como reaccionaríamos si la respuesta no fuera favorable o no cubre nuestras expectativas.

Esta historia nos habla acerca de como reaccionamos ante diferentes noticias:




Juan era un empleado fiel y eficiente de aquellos que nunca traen problemas a sus jefes. Después de meditarlo por un tiempo, estaba decidido a hablar con su jefe para pedirle un aumento de sueldo.  Le dijo a su esposa lo que iba a hacer, antes de salir para su trabajo, por lo cual ella pasó todo ese día con gran expectativa, esperando tener alguna noticia. Por fin, y a última hora de la tarde, Juan se llenó de valor y habló con su jefe. Para su alegría, le otorgaron el aumento que tanto anhelaba.

Eufórico, llegó a su casa donde se encontró con la mesa preparada, con la mejor vajilla, la cual guardaban para las grandes ocasiones y hasta con dos velas encendidas, que le daban un toque romántico a la noche. Cuando vio todo esto, pensó en quien le podría haber contado a su esposa acerca del aumento.

Al encontrarla en la cocina, le dio la buena noticia. Se abrazaron y juntos bailaron antes de sentarse a disfrutar de una cena estupenda.




Junto a su plato encontró una nota escrita con letras artísticas, que decía: “¡En hora buena, cariño! Sabía que conseguirías el aumento. Esta cena es para mostrarte lo mucho que te quiero”.

Más tarde y de camino a la cocina para ayudar a su esposa a servir el postre, encontró una nota tirada en el piso.  La misma decía: “No te preocupes por no conseguir el aumento. Lo mereces de todas formas. ¡Esta cena es para decirte lo mucho que te quiero!”.




¡Aceptación total! ¡Amor total! Ella le apoyaría pasara lo que pasara, festejando los logros o curando las heridas, pero siempre creyendo en él.

La esposa de esta historia estaba apta para reaccionar con amor, no importando si sus expectativas se cumplían o no. Siempre tendría una palabra de amor y comprensión.

Es necesario aprender a cuidar nuestras reacciones. Recuerda, el amor de Dios debe estar por encima de lo que queremos. Quizás aún no has recibido lo que tanto anhelas, o bien la respuesta no fue la que esperabas, entonces es hora de recordar que el amor de Dios no varía por resultados. Tu amor a Dios no debe depender de lo que recibes de El, sino que puedas ser capaz de que ese amor permanezca inalterable en todo tiempo. Amamos a Dios en la abundancia, pero también en la escasez, en la salud como también en la enfermedad, En todo tiempo ama a Dios con todo tu corazón, así como Él no deja de amarnos por los pecados que cometemos.  Es un amor incondicional.

Hoy te animo a revisar tus reacciones, cómo es tu actitud, ¿es buena?, ¿inspiras ánimo a los demás? Cuando las cosas van mal, ¿quieres abandonar todo?, dejar la iglesia y la oración? ¿Te enojas con Dios, cuando pasa algo que no esperabas?. Dice Santiago 3:11 “¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?”

Que tu nueva fórmula de vida sea: No importando el resultado ya sea negativo o positivo, la reacción debiera ser la misma. De Amor.

“Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” 1 Corintios 13:13

Por: Telma Céspedes.