Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados, derribados pero no destruidos

lunes 31 de marzo de 2014 – 09:08 a.m. 145

No importa, y repito, no importa cuántas veces hayas caído o caerás, lo único verdaderamente importante es que “no estás destruido”. Aún hay en ti un hombre, una mujer capaz de levantarse y seguir luchando.

Ya es tiempo que te pongas de pie y vuelvas a caminar.

¿Cómo.?! ¿Qué otros vieron tu caída? ¿Qué te avergüenza volver a intentarlo? ¿Te siente acusado y culpable? Mejor, el testimonio será más grande y verás que muchos celebrarán tu victoria.

Dios te ama demasiado como para dejarte postrado y darte la espalda. ÉL jamás hará algo así. Cuando las personas que más amas te fallen, descubrirás que Dios es diferente, Él nunca te decepcionará. Puedes estar atribulado, en apuros, perseguido, derribado. pero Dios te seguirá amando. Él se jugará por ti cuando otros se borren de la escena y te dejen solo; él dará la cara por ti.

Recuerda, el fracaso, el dolor, la desilusión y la pérdida. forman parte de la vida; no pienses que es algo raro y que solo te sucede a ti. Para nada. Nos sucede a todos. Es más, nadie nos prometió una vida sin sufrimiento. Lo importante es aferrarse a Dios y lograr que la angustia, la desesperación, el desamparo y la aparente destrucción se conviertan en peldaños para tu conquista. Aférrate y sigue luchando. Tienes que volver a la batalla, debes alcanzar aquello que soñaste. Quizás lo consigas con algunas modificaciones, pero lo alcanzarás.

¿Quién te puede separar del amor de Cristo el cuál te lleva de triunfo en triunfo? ¿Angustia, desamor, tristeza, abandono, sufrimiento, soledad.? Antes, en todas estas cosas eres más que vencedor por medio de Jesús. Nada, ni la traición, ni la ansiedad, ni la desilusión, ni lo presente, ni lo que vendrá, nada de lo que puedas vivir impedirá que Dios te siga amando y te de la victoria.

Podrás estar derribado, pero no destruido. Recuérdalo.

Por: Dante David Juárez