Oración y Ayuno: 20 Razones Poderosas para Hacerlo

La Oración y el ayuno siempre han jugado un papel importante en la vida de hombres y mujeres de Dios. Estas disciplinas espirituales se han utilizado para transformar las circunstancias adversas que los han rodeado, ayudándoles a salir victoriosos. El poder de la oración aunado al ayuno ha servido para cambiar el rumbo de la historia de personas y naciones enteras.

Al estudiar la Biblia, podemos identificar al menos veinte beneficios trascendentales que obtuvieron aquellos que ayunaron y oraron.

  1. Ayunar detuvo el juicio de Dios sobre Israel. Moisés ayunó cuarenta días para poder interceder ante Dios en favor del pueblo de Israel luego de que éste cometiera pecado de idolatría y rebelión (Deuteronomio 9:18 – 26).
  2. El ayuno le dio a Ana una maravillosa respuesta a su oración (1ª Samuel 1:7). Aunque ella había sido siempre estéril, Ana concibió a Samuel, quien sería uno de los más grandes jueces y profetas de Israel.
  3. Ayunar produjo victorias inesperadas. Cuando Israel salió a pelear contra los benjamitas en Gabaa, perdieron veintidós mil hombres en un día y dieciocho mil más al día siguiente. Después que ayunaron, el Señor peleó de su lado, haciendo perder al enemigo unos veinticinco mil hombres (Jueces 20:26, 35). Años después, los israelitas se enfrentaban a Moab y Amón en una innegable derrota. Toda la nación oró y ayunó trayendo victoria sobre sus enemigos sin perder un solo hombre (2ª Crónicas 20:3,4,12,15).
  4. David se humilló en oración y ayuno, utilizándolos como un medio para identificarse con los que sufren y desarrollar humildad (Salmos 35:13; 69:10).
  5. Dios provee protección mediante oración y ayuno. El remanente de Israel que retornó del exilio en Babilonia, no tenía quien los protegiera de los peligros del viaje de regreso. Esdras instó al pueblo a ayunar y orar, obteniendo la protección de Dios en todo el camino (Esdras 8:21-23).
  6. En oración y ayuno se obtuvo un plan y los recursos. Jerusalén se encontraba en ruinas y se necesitaban reparar los muros de la ciudad para poder protegerla y reconstruirla. Para esto Nehemías ayunó y oró, por lo que Dios le proveyó de un plan y de los recursos para lograr esta grandiosa tarea (Nehemías 1:4-11).
  7. En oración y ayuno se rescató a una nación. Los judíos se enfrentaron a la extinción cuando algunas personas concibieron un plan y presionaron al rey de Persia para que fueran eliminados. Pero Ester y su pueblo ayunaron y oraron. Dios no solo libró a los judíos, sino que exaltó a Ester, acabando con los que buscaban la destrucción de Su pueblo (Ester 4:3 – 16).
  8. El ayuno y oración tienen el poder de agradar a Dios, de liberar las cadenas de injusticia, librar a los oprimidos y proveer para los hambrientos, los desamparados y los desnudos; haciendo que brille la justicia, venga la sanidad y que la gloria de Dios nos rodee (Isaías 58:6-12).
  9. El ayuno purifica el alma y el cuerpo. Daniel ayunó absteniéndose de tomar alimentos paganos y fue recompensado con mejor salud y con el favor de Dios (Daniel 1:11-21).
  10. La oración y ayuno permiten recibir revelación de parte del Señor. Para Daniel, esto le trajo la revelación de las setentas semanas. A nosotros puede ayudarnos a comprender las profecías (Daniel 10:2,3).
  11. El ayuno hizo que una nación se volviera a Dios (Joel 2:12).
  12. El ayuno nos prepara para el retorno de Jesús, el novio esperado (Joel 2:15-18; Lucas 5:33-35).
  13. El ayuno es una poderosa expresión de arrepentimiento. La malvada ciudad de Nínive habría sido destruida, si no se hubiera arrepentido y ayunado (Jonás 3:5-9).
  14. La Oración y ayuno en secreto traen recompensa pública. Dios quien ve en lo secreto, promete recompensar en público nuestra búsqueda en oración y ayuno (Mateo 6.4, 6, 18).
  15. La oración y ayuno son un servicio espiritual. Ana, mujer viuda de ochenta y cuatro años, servía al Señor de noche y de día con ayunos y oraciones (Lucas 2:37).
  16. El ayuno es un mandato de Jesús. En Mateo 6, cuando llegó el tema del ayuno, Jesús dijo “cuando ayunéis…” (Mateo 6:16). Jesús no planteó el ayuno como una opción, sino como un hecho.
  17. Ayuno y oración son armas poderosas en la batalla espiritual. Jesús claramente aseveró que existen clases de demonios que no salen “…sino con oración y ayuno” (Mateo 17:21). Aunque la validez de esta escritura es cuestionada por los críticos textuales; esto no niega el caso de que la iglesia primitiva entendía que las ataduras espirituales producidas por los demonios solo se podían romper por medio de la oración y el ayuno.
  18. Orar y ayunar incrementa el poder espiritual y nos prepara para un mayor impacto. Luego de cuarenta días en oración y ayuno, Jesús volvió predicando en el poder del Espíritu Santo (Lucas 4:1-14).
  19. Orar y ayunar prepara el corazón para la toma de decisiones. La iglesia de Antioquia oró y ayunó antes de escoger a Pablo y a Bernabé como misioneros (Hechos 13:1-4). Así mismo hicieron Pablo y Bernabé al seleccionar líderes para las iglesias que establecieron durante su viaje (Hechos 14:23).
  20. Los veintiún días de ayuno y oración de Daniel brindaron ayuda al ángel Gabriel en su tarea de entregar respuesta a las oraciones (Daniel 9:3 – 10:3).

También te puede interesar https://www.redargentina.com/oracion-por-la-paz-del-mundo/

REFERENCIAS

-Early, D. (2009). Como Ser un Líder de Alto Impacto, descubra el secreto. Editorial CLC Colombia: Bogotá, D.C.

Por Alexander Guerrero H.

Deja un comentario