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Nunca juzgues a nadie, porque no sabes lo que le está sucediendo

martes 05 de febrero de 2013 – 11:22 a.m. 1488

“Un Médico Responsable”

Un médico entró en el hospital de prisa después de haber sido llamado… a una cirugía urgente. Él contestó a la llamada lo antes posible, se cambió de ropa y se fue directamente al bloque de la cirugía. Él encontró al padre del niño ir y venir en la sala de espera para el médico. Una vez al verlo, el padre gritó:

¿Por qué tomaste todo este tiempo por venir? ¿No sabes que la vida de mi hijo está en peligro? ¿No tienes sentido de la responsabilidad?

El médico sonrió y dijo:

Lo siento, yo no estaba en el hospital y me vine lo más rápido que pude después de recibir la llamada y ahora me gustaría que se calme para que yo pueda hacer mi trabajo.

¿Que me calme? ¿Qué pasaría si fuera su hijo el que estuviera en esta habitación ahora mismo, estarías calmado? ¿Si su hijo se estuviera muriendo ahora qué harías? Dijo el padre muy enojado.

El médico volvió a sonreír y contestó:

Voy a decir lo que dijo Job en la Biblia: “Del polvo venimos y al polvo volveremos, bendito sea el nombre de Dios”. Los médicos no pueden prolongar la vida. Ve a sentarse y ore por su hijo, vamos a hacer todo lo posible por la gracia de Dios.

Dar consejos cuando no estamos en condición es tan fácil murmuró el padre.

Algunas horas después de la cirugía el médico salió feliz, se acercó al padre de familia y le dijo:

Gracias a Dios ¡Su hijo se ha salvado!

Y sin esperar la respuesta del padre el doctor muy apurado mira su reloj y sale corriendo. Mientras se marchaba le dijo:

¡Si usted tiene alguna pregunta, consulte con la enfermera!

El padre miró a la enfermera y le dijo:

¿Por qué él es tan arrogante, No podía esperar algunos minutos más para preguntarle más sobre el estado de mi hijo?

Entonces la enfermera con lágrimas en su rostro respondió:

El hijo del doctor murió ayer en un accidente de carretera, y estaba en el cementerio cuando le llamamos para que realizara la cirugía de su hijo y ahora que ya le salvó la vida a su hijo, se fue corriendo para terminar el entierro de su hijo.

Nunca juzgues a nadie, porque nunca se sabe cómo es su vida y en cuanto a lo que está sucediendo o lo que está pasando.