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REFLEXIONES SOBRE LAS PRUEBAS EN NUESTRA VIDA

REFLEXIONES SOBRE LAS PRUEBAS EN NUESTRA VIDA

No te rindas ante la prueba

La fe que tienes es revelada cuando eres probado, es decir, el tamaño de tu fe determina el tamaño de tu resistencia

Cada vez que Dios te quiera llevar a un nuevo nivel de vida tendrás que atravesar pruebas. Las pruebas no son opcionales; son mandatorias. Ellas son las que forman tu carácter, personalidad y forma de ser. No te puedes rendir ante una prueba, Debes rendirte ante el Dios que te puso esa prueba.

¿Será que la prueba que estas pasando es el fin de todo? o simplemente el comienzo de una nueva etapa a la que Dios te está llevando?

Quien prolonga o disminuye el tiempo de prueba somos nosotros, es decir, si eres sensible y no te cuesta aprender provocarás a Dios para pasarte al siguiente nivel pero, si por el contrario eres duro e inflexible a lo que Dios te está tratando de hacer entender extenderás ese tiempo tal vez a meses o años.

Mas él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro. Job 23:10

Dios estaba tratando de llevar a Job a un nivel de vida mucho más superior que el que había vivido pero para ello tenía que ser probado, y la forma a través de la cual Dios lo hizo fue quitándole todo y dejándolo prácticamente sin nada.

Lo más impresionante es que Job tenia presente que la prueba no era más fuerte que el Dios que se la había puesto. Nada de lo que estás atravesando es más poderoso que el Dios Todopoderoso que está dentro de ti. Dios hoy está buscando a gente que cuando sea probada no mire atrás, no se queje y no le eche la culpa a los demás de lo que está viviendo.

La fe que tienes es revelada cuando eres probado, es decir, el tamaño de tu fe determina el tamaño de tu resistencia ante la prueba. Las adversidades acrecientan tu fe, tu paciencia y tu dependencia de Dios. No te rindas ante la prueba, ríndete ante el Dios que te puso esa prueba.

Dios Está con Nosotros en Medio de la Prueba

“he aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” Mateo 1:23.

Cuando Daniel estaba en el foso con los leones Dios estaba con él. La vez que Sadrac, Mesac y Abed-nego fueron echados en medio del horno ardiente Dios también estaba con ellos. Hubiera sido sencillo para Dios quitarlos rápidamente de esos lugares terribles, pero no lo hizo, y en su lugar eligió estar con ellos en medio de sus problemas. El Señor antes de ejercer su poder y eliminar las dificultades siempre ha preferido mostrar su poder a través de ellas.

Las pruebas son una parte fundamental de en la vida de los cristianos, con ellas se moldean el carácter y la paciencia, entre otras cosas. A veces sentimos que los conflictos se multiplican mientras mas conocemos al Señor y nuestra fe es puesta a prueba constantemente. Entonces ¿de qué forma debemos reaccionamos cuando nuestra fe es desafiada por las adversidades? Santiago 1:2 dice:

” Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”

¿Te estás preguntando lo mismo que yo?, ¿cómo podemos alegrarnos mientras vivimos situaciones difíciles?, en momentos así es normal sentir dolor, angustia, desánimo, pero.. ¿Alegría?.

Sin embargo, podemos encontrar alegría porque sabemos que Dios está con nosotros en medio de los problemas. Y en momentos así la presencia del Espíritu Santo se siente mas cerca que nunca, eso nos da la tranquilidad para que saber Él está en control de la situación y seguramente nos está fortaleciendo en áreas donde somos débiles.

Jesús nos prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará y cuidará de nuestras vidas no importando en que condición nos encontremos. Yo he pasado, como seguramente muchos de ustedes por algunas batallas que humanamente me hubiera sido imposible ganarlas solo, fue allí donde pude comprobar que Dios siempre pelea a nuestro lado.

Cuando nos encontramos en medio de dificultades importantes debemos decidir como queremos afrontarlas: podemos quejarnos por las pruebas que estamos soportando… o podemos elevar nuestras almas en oración delante de Dios y regocijarnos en medio de nuestros problemas, sabiendo, creyendo, sintiendo que Él está y estará con nosotros, en todo lugar, en todo momento, hoy, mañana y durante toda la eternidad. Amén!.

Aflicciones y pruebas, el mejor don de Dios

Algunos dicen que la vida es como el mar, llena de altibajos y temibles tormentas; otros, que la vida se parece a un bote a la deriva, buscando algún puerto desconocido donde atracar.

En nuestra vida diaria solemos encontrar todo tipo de decepciones: nos asaltan para robarnos, sufrimos enfermedades, tenemos una vida difícil, fracasamos o nos sentimos frustrados en el trabajo, etcétera. Después de experimentar algunos contratiempos y fracasos, sentimos que estamos pesadamente cargados y caminamos solos en el desierto, no hay nadie que pueda sostener el cielo para nosotros, que quedamos atascados en la derrota…

Generalmente juzgamos según las apariencias, pensando que enfrentar estas desilusiones siempre es una desgracia. En realidad, no importa si sufrimos frustraciones o tribulaciones, dentro de ellas está la buena voluntad de Dios. Todos conocemos las obras de Job: honraba a Dios como grande, reverenciaba a Dios y rechazaba el mal, y con frecuencia podía vivir delante de Dios; luego se convirtió en el hombre a quien Dios mismo llamó justo, y recibió las bendiciones de Dios.

Sin embargo, cuando Satanás vio que Job había sido bendecido por Dios con gran riqueza y niños apuestos, acusó a Job en la presencia de Dios. Y entonces su tentación cayó sobre Job: todas sus propiedades fueron robadas, todas sus hijas e hijos murieron, y todo su cuerpo se cubrió de forúnculos.

El dolor que Job sufrió fue algo que la gente común no podría imaginar. Quizás en nuestra opinión, Job fue muy desafortunado. Pero, de hecho, tal prueba se convirtió en el tesoro más precioso de su vida. Precisamente, porque había sufrido las pruebas dadas por Dios, su reverencia y su fe fueron elevadas. Aun viviendo en el dolor y la aflicción, él todavía alababa el santo nombre de Jehová.

Finalmente se liberó de la tentación y el ataque de Satanás y se convirtió en una persona libre que verdaderamente adoraba a Dios. De la experiencia de Job, vemos que Dios usa estas frustraciones y tribulaciones para edificar nuestras vidas, y que esta es la bendición de Dios para nosotros.

Recuerdo que mi esposo había estado enfermo cuando mis hijos eran muy pequeños. Como vivíamos en una ciudad donde incluso el agua para beber era muy cara, seguramente puede imaginar lo que la enfermedad de mi esposo significaba para nosotros.

Al pensar que nuestra vida iba a ser muy difícil, ya que mi esposo no podría trabajar, no pude evitar preocuparme de corazón. En ese momento, no tuve más remedio que orar al Señor una y otra vez. Más tarde, leí las palabras del Señor: “Por eso os digo: No os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis.

Porque la vida es más que el alimento, y el cuerpo más que la ropa. Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan; no tienen bodega ni granero, y sin embargo, Dios los alimenta; ¡cuánto más valéis vosotros que las aves!¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida?” (Lucas 12:22-25). Las palabras del Señor tranquilizaron mi corazón, y también me dieron fe para enfrentar las dificultades de la vida.

Cuando enfrenté dificultades, aunque mi esposo no podía ayudarme, aprendí a depender de Dios, y Dios también me ayudó a resolver muchas dificultades. Una vez tuve que instalar un cobertizo para la tienda para protegerla del viento y la lluvia, y solo le pedí a una hermana en el Señor que me ayudara. Sin embargo, mientras estábamos ocupados haciéndolo, unas cuantas personas, incluyendo un transeúnte, vinieron a ayudarnos.

Muy pronto pusimos el cobertizo. Experimenté muchas cosas así. Me hicieron tener una verdadera comprensión de la autoridad y sabiduría de Dios, y así se desvaneció la ansiedad en mi corazón, y coseché verdadera alegría y paz. Además, realmente sentí que, ya sean dificultades, pruebas o contratiempos de la vida, todos ellos son utilizados por Dios para templar mi voluntad, para hacerme más y más resuelta y, además, para perfeccionarme de modo que pueda tener una verdadera fe en Él.

Cuando camino un rato y reflexiono, veo que Dios no nos abandona; especialmente cuando sufrimos reveses y dolor, Dios todavía nos acompaña y nos guía para superarlos. Dios nos concede gracia, y también nos da aflicciones; mientras la gracia es la manifestación del amor de Dios, las dificultades y aflicciones están aún más imbuidas del verdadero amor de Dios.

Y cuanto mayor es la prueba, más contiene la intención de Dios. Debido a que Dios sabe claramente qué tipo de circunstancias necesita cada uno de nosotros, y de acuerdo con nuestras necesidades en diferentes momentos, cuidadosamente establecerá varios banquetes para que degustemos.

Las dificultades son el mejor regalo que nos da Dios. Es, precisamente como dice la Biblia“El crisol para la plata, y la hornaza para el oro: Mas Jehová prueba los corazones” (Proverbios 17:3)* “También volveré mi mano contra ti, te limpiaré de tu escoria como con lejía, y quitaré toda tu impureza” (Isaías 1:25). Por lo tanto, no importa qué frustraciones, fracasos, tribulaciones y aflicciones nos encontremos, no debemos quejarnos contra Dios, sino que debemos alabar a Dios bajo cualquier circunstancia, tal como lo hizo Job.

(Traducido del original en inglés al español por Carlos Nogués)

Some Scriptures taken from LBLA.

” A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.”(Salmo 25: 1).

Por Guia del Espiritu Santo
Carlos y Chantalle Villarreal
Pastores y Evangelistas  Miami-  FL USA.