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La Iglesia en Sudáfrica después de Nelson Mandela

Tomado de www.ministros.org

iglesia-mandelaAl morir el expresidente de Sudáfrica Nelson Mandela, una de las figuras más importantes del siglo XX, y reconocido como el padre de su nación, posiblemente muchos se estarán preguntando cómo sería su relación íntima con Dios. Porque independientemente de lo que haya hecho, bueno o malo, su verdadera intimidad con Dios quedó en su soledad con el Creador.

Lo que sí sabemos es que su vida dio grandes frutos y dejó un legado de valor incalculable. En el momento de su liberación, Mandela recordó una vez más la importancia de la renovación interior por delante de los cambios externos. “Cuando entré por la puerta hacia la puerta que llevaría a mi libertad, yo sabía que si no salgo de mi amargura y dejo el odio atrás, todavía estaría en la cárcel”.

Tras su liberación, éste tuvo la oportunidad de hablar en eventos cristianos sustanciales. Dos de ellas eran Conferencias Pascua de la Iglesia cristiana sionista, una vez en 1992 y nuevamente en 1994. En la última de estas conferencias compartió lo siguiente:

“La Buena Nueva a cargo de nuestro Mesías resucitado que eligió no una raza, que decidieron no un país, que no eligió un idioma, que no eligió una tribu, sino que eligió a toda la humanidad!

“Cada Pascua conmemora el renacimiento de nuestra fe. Esto marca la victoria de nuestro Salvador resucitado sobre la tortura de la cruz y la tumba.

“Nuestro Mesías, que vino a nosotros en la forma de un hombre mortal, con  sufrimiento y crucifixión e inmortalidad alcanzada.

“Nuestro Mesías, nació como un paria en un establo, y ejecutado como criminal en la cruz.

“Nuestro Mesías, cuya vida da testimonio de la verdad de que no hay vergüenza en la pobreza: Los que deberían estar avergonzados son ellos los que empobrecen a los demás.

“La vida de quien da testimonio de la verdad de que no hay vergüenza en ser perseguido: Los que deberían estar avergonzados son los que persiguen a otros.

“La vida de quien proclama la verdad de que no hay vergüenza en ser conquistado: Los que deberían estar avergonzados son ellos los que conquistan a otros.

“La vida de quién da testimonio de la verdad de que no hay vergüenza en ser desposeídos: Los que deberían estar avergonzados son ellos los que desposeen a los demás.

“La vida de quién da testimonio de la verdad de que no hay vergüenza en ser oprimidos: Los que deberían estar avergonzados son los que oprimen a los demás”.

Como presidente de Sudáfrica, Mandela se dirigió a la 8 ª Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias en Harare, Zimbabwe, en 1998. En su discurso, elogió el esfuerzo de las iglesias de Sudáfrica contra el apartheid, y rindió homenaje a los misioneros por llevar una educación de calidad a África de la que se beneficiaba cuando era niño.

“Tiene que haber estado en una cárcel del apartheid en Sudáfrica para apreciar la mayor importancia de la iglesia”, dijo a la Asamblea.

“Ellos trataron de aislar por completo desde el exterior. Nuestros familiares nos pudieran ver solamente una vez cada seis meses. El vínculo eran organizaciones religiosas, cristianos, musulmanes, hindúes y miembros de la fe judía. Ellos eran los fieles que nos inspiraron”.

Y añadió: ” El apoyo del CMI ejemplifica en la forma más concreta la contribución que la religión hace a nuestra liberación”.

A pesar de que era claramente un apasionado creyente, la religión no era algo de lo cual habló públicamente en muchas ocasiones. Dada la situación, se dio cuenta que el hablar con demasiado celo y demasiado regularmente, acerca de sus creencias religiosas, podría causar división partidista en un momento en que la unidad en Sudáfrica fue tan importante.

En su autobiografía 1994, Long Walk to Freedom , dijo: “Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel o su origen, o su religión. La gente puede aprender a odiar, y si ellos pueden aprender el odio, se les puede enseñar a amar, porque el amor es más natural para el corazón humano que su contrario”.

Él no pudo haber puesto su fe en tantas palabras, pero esto importaba poco pues fueron sus gestos a menudo sencillos y humildes que con tanta fuerza y claridad transmitió qué era lo que creía. Como decía Francisco de Asís: “Predicar el Evangelio y de ser necesario, el uso de las palabras”.

Musgo Ntlha, Secretario General de la Alianza Evangélica, considera que para los cristianos, Nelson Mandela fue un profeta, un profeta en nombre de Dios. «Los cristianos creen que la Biblia dice que somos la luz del mundo. En Sudáfrica, la luz del mundo por excelencia fue Nelson Mandela, no la Iglesia Cristiana en general.

»Mandela dejó un gran legado. Hizo del no al racismo la norma. Unificó una nación que estaba tan fragmentada. Nos hizo creer en los demás de una manera que muy pocas personas habían hecho. Pero también creo que la Iglesia es en parte responsable del apartheid. Recordemos que había una serie de cuestiones de justicia que deberíamos haber levantado contra muchos de ellos que estaban tan mal. Pero había tanto miedo al peligro que llevó a muchos de nosotros a permanecer en silencio. Hubo algunos que se pusieron de pie, pero eran pocos, y Mandela fue para la iglesia un reproche profético. El legado es: ¿Qué podemos aprender de la vida y obra de Nelson Mandela? ¿Cómo podemos llegar a ser un mejor testigo, una mejor luz? ¿Cómo podemos amar a nuestro prójimo de manera significativa y eficaz como lo hizo él?

»Creo que en los últimos 20 años, el movimiento evangélico en Sudáfrica ha recorrido un largo camino en temas como la justicia social, debido a Mandela. Donde yo creo que puede haber un déficit – y aquí es donde la Iglesia se enfrenta a una tarea gigantesca – es en, ¿cómo podemos dotar a la post- apartheid de África del Sur para continuar en las lecciones de Mandela en términos de reconciliación? Hemos tenido un montón de ataques xenófobos, así como negro sobre blanco, negro sobre negro, negro sobre exiliados. Tantas cosas que demuestran que no hemos tomado todas las lecciones de Mandela allí. Eso no es una cuestión de política, tanto como una cuestión espiritual. La Iglesia tiene su trabajo tronchado allí».

Tomado de www.ministros.org