La experiencia de servir

Optimized-servirHace muchos años prediqué durante Semana Santa en una iglesia menonita, donde los asistentes a un culto especial para esta celebración se lavaban los pies los unos a los otros (Juan 13:1-28).

A mí me tocaron unos pies ancianos, no muy bien cuidados, de piel seca, cansados de tanto caminar. Esta experiencia transformó mi manera de entender el mensaje de Jesús. No es lo mismo hablar de la humildad, el amor y el servicio del Señor, que experimentarlo.

En los tiempos de Jesús era costumbre lavarle los pies a las visitas, por razones de comodidad e higiene. Los caminos eran polvorientos, y el lavado de los pies era signo de hospitalidad. Generalmente, esta tarea la realizaba el más bajo de los esclavos.

Con este gesto revolucionario, Jesús demostró cuán amplio era su amor por los suyos. Él quería enseñarnos que servir es un acto honorable. En un contexto donde ser humilde equivalía a ser débil, Jesús se quitó la ropa exterior, se puso una toalla alrededor de la cintura (como vestían los siervos), y sirvió a los suyos.

Durante esta semana Santa, en la cual reflexionamos mucho sobre las enseñanzas del maestro, démosle gracias porque nos ha permitido servir a los demás. La crisis financiera que enfrenta el mundo, la desesperante violencia y el alejamiento de Dios de nuestros pueblos, son grandes oportunidades de servicio.

Aprovechemos estos días y busquemos servir con el mensaje de redención a toda la gente de nuestros países, y dejemos que el Cristo resucitado nos equipe para servir a pesar, y gracias a todas las circunstancias.

Por Melvin Rivera Velázquez