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Es tiempo que comencemos nosotros mismos a buscar el alimento espiritual

jueves 14 de febrero de 2013 – 04:01 p.m. 587

Comida de pajaritos

Cuando un pájaro sale del cascarón, este se queda en el nido sabiendo que su madre sale a conseguir comida pero lo sorprendente es la forma en que realizan esta tarea.

Las aves poseen una bolsa muscular a lo largo del esófago llamada buche. La función que tiene es la de ablandar el alimento y regular su flujo a través de este sistema para almacenarlo temporalmente. El proceso principal para ablandar el alimento comienza en el ventrículo o molleja, compuesta de cuatro bandas musculares que rotan y trituran el alimento desplazándolo de un área a otra dentro de la molleja que en algunas aves contiene pequeñas piezas de arena y piedra tragadas por el ave para ayudar en el proceso de trituración de la digestión, sirviendo en la función de los dientes.

Después de este proceso, el ave regresa a su nido con sus pequeños, abre la boca y estos comen directamente del buche. En otros casos como de la paloma, búho, lechuza, buitre y otras aves rapaces, la regurgitan. De esta manera un ave puede alimentar a sus hijos hasta que los pequeños puedan valerse por sí mismo.

En algún momento de nuestra vida espiritual, todos hemos pasado por un proceso similar, alguien más tuvo que estudiar por horas la Biblia y explicarnos su basto contenido en términos que en nuestra niñez espiritual podíamos entender.

“Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño”1 Corintios 13:11

Ciertamente llega un momento en nuestra vida en la cual debemos dejar de ser simples oidores de la palabra de Dios, dejar atrás la comodidad que implica la simple escucha de las enseñanzas que alguien más nos imparte. Sino que es tiempo de comenzar nosotros mismos a buscar el alimento espiritual, estudiando la Biblia, y esforzándonos por adentrarnos en las profundidades de la Palabra, en definitiva, empezar nuestra propia historia con Dios.

“Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. Hebreos 5:11-14

La lectura de la Biblia es de vital importancia, pero además es necesario estudiarla ya que el conocimiento de la verdad nos hace libres.

No nos limitemos a ser simples oyentes de la Biblia, sino a ser hacedores de su palabra estudiándola y logrando un entendimiento propio. Porque Dios da sabiduría a quien la pide.

Dejemos de comer del buche de otro, sal a buscar cada día tu alimento espiritual.

Por: Héctor Colque.