El escudo de la FE solo puede ser usado por aquellos que conocen a Dios

sábado 13 de julio de 2013 – 06:27 a.m. 504

El escudo de la fe

En un lejano lugar existía un pueblo que constantemente era atacado por sus enemigos quienes lanzaban flechas encendidas con fuego desde el otro lado de la colina. Tal ataque hería a sus animales, incendiaba sus casas, destruía sus cultivos y lo peor aún, hería de muerte especialmente a niños, mujeres y ancianos. Estos ataques despiadados no daban tregua y el pueblo se desanimaba al no ver una posible solución.

Un poderoso rey al enterarse de lo que estaba pasando, decidió enviar un mensajero quien a su llegada, habló delante de todos diciendo: mi rey me ha enviado a ustedes para entregarles una arma poderosa para que puedan protegerse de las flechas encendidas de sus enemigos. Al oír esto la gente entusiasmada comenzó a gritar de felicidad por la buena noticia, ¡estamos salvados! decían. Entonces este mensajero les mostró un escudo que tenía en sus manos. Al instante la gente comenzó a preguntarle, ¿somos muchos y tu solamente has traído uno?, luego todos comenzaron a procurar obtener el único escudo, pero para su sorpresa era tan pesado, que no podían ni siquiera levantarlo del suelo.

¿Te estás burlando de nosotros?, preguntaron al mensajero, ¿sabiendo de nuestra angustia nos has traído una falsa esperanza?, ninguno de nosotros, ni siquiera los más robustos podrían levantar un escudo tan pesado. Al instante el mensajero replicó, en la casa del rey hay mas escudos, el que quiera tener uno, simplemente que venga conmigo.

Muchos al oír esto se desanimaron y simplemente decidieron no ir con él creyendo que era una tarea inútil, aunque un pequeño grupo, sí decidió acompañar al emisario.

Al llegar al inmenso palacio el rey los recibió personalmente y les dio los escudos más grandes que tenía. Uno de ellos titubeó, pues pensó que no podría levantarlo, pero el rey le dijo, no temas y sostenlo con tu brazo. Aún dudando este valiente tomó un enorme escudo  y para su sorpresa, no solo lo pudo sostener, sino que lo pudo levantar en alto. El muchacho aun atónito preguntó, ¿porque nadie de mi pueblo pudo levantarlo?, el rey contestó, porque para usar mis armas, primero debes conocerme.

En nuestro diario vivir, somos atacados constantemente por dardos encendidos que consumen todo lo que está a su paso y al no tener protección, nuestra familia, negocio, ministerio y nuestra vida misma se encuentra expuesta a todo ataque del enemigo.

Es necesario tener armas para protegernos, la Biblia nos ofrece un escudo para nuestra defensa, dice: “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno”. Efesios 6:16

Pero tal escudo solo puede ser usado por aquellos que conocen a Dios,  pues solo confiando en El  podrás usar un arma tan poderosa.

Romanos 10:17 “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

¿Sientes que tu fe está flaqueando, que este escudo te resulta demasiado pesado de levantar?, Acercarte a Jesús, a través de la lectura de la Biblia y la oración lograrás las fuerzas para levantar tu propio escudo.

No te resignes a recibir los ataques el enemigo, hoy puedes levantar el escudo de la fe y de tal manera tener la protección que necesitas para tí y tu familia.

Por: Héctor Colque