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¿Cómo debe ser la relación amorosa?

¿Cómo debe ser la relación amorosa?
Esa es una pregunta que toda mujer se hace en algún momento de su vida. En algunos casos, esa pregunta se hace más de una vez en la vida… Porque para la mujer en la mayoría de los casos, la relación amorosa tiene un valor primordial para llegar a sentirse realizada.
Entonces, ¿como poder hacer algún sentido de esta pregunta?:
Buscando respuesta a esto asistí a una conferencia dada por un señor que se auto titulaba “el referí del amor”.
Él explicaba en la conferencia, que cuando todos recordamos ese primer amor, lo recordamos con alegría, candidez y añoranza.  Me refiero a ese amor de la adolescencia o del adulto joven.
¿Por qué se recuerda con tanta ternura?  Porque, a esa primera relación de amor ambas partes entran con el corazón. Y eso es lo que lo hace tan especial. A tal grado que aunque pasen los años, siempre se recuerda ese primer amor con agrado y añoranza.
El secreto de una relación de éxito en su base es que ambos entren a ella con el corazón. Y aunque estamos aquí hablando de las relaciones de pareja,  este principio de corazón/relación se aplica a toda relación interpersonal, aun aquella entre Dios y tú.
Pero volvamos a nuestro tema; hablemos ahora de la mujer adulta, que desea encontrar en su vida ese amor que llene su ser y le dure toda la vida. Ella puede recordar su primer amor, pero ese amor pertenece al pasado.
A medida que pasan los años, las probabilidades de sufrir desengaños y ser heridos sentimentalmente aumentan, tanto en el hombre como en la mujer. Cuando esto ocurre aumenta la posibilidad de comenzar a proteger más y más el corazón,
hasta el momento que éste, está tan cubierto y protegido, que es muy difícil que tenga la habilidad de participar en el comienzo de una nueva relación. Y entonces, se corre el peligro de comenzar una relación amorosa con el intelecto.
Cuando uno de los dos en la pareja comienzan una relación con el intelecto, lo que ocurrirá es que esta persona manipulará al otro hasta obtener lo que necesita, ya sea material, o emocional, y luego al primer tropiezo buscará romper la relación, dejando a su paso dolor y heridas que pudieran haberse evitado si la otra persona de la pareja se hubiera percatado.
Esa fórmula de relación/intelecto nunca funcionará, a la larga trae frialdad y cálculos hirientes, porque la calidez del amor que sale del corazón no está presente.  Esa relación nunca prevalecerá.
A la mujer soltera que está leyendo este artículo, es importante esta revelación, vigila que tanto tu corazón, como el corazón del hombre que amas, participen desde el comienzo de la relación para que tenga futuro.  Y si la mujer que está leyendo este artículo es casada, asegúrate que el corazón de ambos siga participando en sus relaciones, ¡huyan de la rutina!
El amor, es algo maravilloso, nace del corazón… Y “el amor nunca deja de ser”