Arqueólogos creen haber descubierto a Libna

Libna, arqueología bíblicaAunque Tel Burna ha arrojado importantes hallazgos arqueológicos, la verdadera identidad del sitio ha sido durante mucho tiempo incierta.

La identificación del lugar ha sido objeto de debate desde hace más de un siglo dijo el Dr. Itzhaq Shai, director del proyecto arqueológico en Tel Burna. Hay estudiosos que han afirmado que en Tel Burna está la Libna que se menciona varias veces en la Biblia. Esta identificación se basó principalmente en argumentos geográficos e históricos.

La antigua ciudad de Libna jugó papeles notables en varios pasajes del Antiguo Testamento. Moisés y los israelitas visitaron Libna durante el Éxodo de Egipto (Números 33: 20–21). Josué y el ejército israelita tomaron a Libna durante su conquista de la Tierra Prometida (Josué 10: 29–30), después de dedicar la ciudad a los descendientes de Aarón (Josué 21:13).

“Entonces Jorán marchó con sus jefes y con todos sus carros de guerra, y una noche atacó y derrotó a los edomitas que lo habían sitiado, y también a todos los comandantes de sus carros. A pesar de esto, Edom se liberó del dominio de Judá, hasta el día de hoy. Por ese mismo tiempo, Libna se liberó del dominio de Jorán, porque éste se apartó del Señor, el Dios de sus padres”. (‭2 Crónicas‬ ‭21‬:‭9–10‬ RVC)

Los expertos están de acuerdo en que el sitio Tel Burna era un lugar importante en los tiempos bíblicos, sobre todo debido a su ubicación. Tel Burna está situada en la región Sefela, que sirvió de frontera entre los reinos de Judá y de los filisteos en la Edad del Hierro explica el sitio web del Proyecto de excavación.

Hay otras dos posibles ubicaciones para la antigua Libna, incluyendo la cercana Tel Zayit. Sin embargo, los restos arqueológicos expuestos en Tel Burna apoyan esta identificación. Tanto la geografía, la investigación y los datos de excavación encajan bien con lo que se sabe de una ciudad fronteriza en la Edad de Hierro. Los artefactos descubiertos en el sitio, incluyendo granos, sellos, figurillas y vasijas de cerámica, han sido datados como de los siglos noveno y octavo antes de Cristo, un período conocido como la Edad de Hierro. Este período de tiempo estrechamente coincide con los relatos históricos de la Biblia.

Como una ciudad fortificada, Libna era más probable una ciudad estratégica y fronteriza que los hijos de Israel defendieron de los ataques de los vecinos filisteos.

La Edad del Hierro II (1000 – 586 aC) refleja el papel de este sitio durante este período. La ubicación de Tel-Burna a medio camino entre Gat, la ciudad filistea dominante en la Edad del Hierro II (1000 – 925 aC), y Laquis, la principal ciudad judaíta, el control de la carretera a lo largo de Nahal Guvrin, con una visibilidad de todo el camino a la costa explicaría porque la autoridad central de Judá establecieron una ciudad amurallada tan cerca de la ciudad de Laquis.